
Inicialmente trabajó como fotógrafo industrial y de publicidad en la factoría de Renault de Billancourt hasta ser despedido por sus repetidas ausencias, según sus palabras "desobedecer me parecía una función vital y no me privé de hacerlo". De los objetos inanimados pasó a las fotografías de gente en París y Gentilly.
Participó como soldado en la Resistencia Francesa durante la II Guerra Mundial hasta que fue desmovilizado en 1940. Son tiempos penosos en los que realiza fotografías de científicos por encargo y no deja de retratar la ocupación y la liberación de París.
En 1950, Doisneau buscaba material para cumplir con un encargo de la revista estadounidense America´s Life, interesada en los enamorados de París. De ahí saldrá la serie Besos y su obra más significativa: El beso. La fotografía muestra de forma misteriosa una pareja besándose frente al ayuntamiento de París.
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Sus fotografías sobre niños y niñas jugando o simplemente “viviendo” son también muy celebradas, porque retratan perfectamente una época. Tecleando su nombre e Internet, podemos pasar un rato agradable degustando algunas de sus obras.
Hola, supongo que no os molestará que hayamos copiado literalmente el post con un pequeño añadido al final para colgarlo en nuestro blog. Estaba tan bien resumido que nos ahorrabais el trabajo. Merci beaucoup!
ResponderEliminarhttp://unrincondelabiblioteca.blogspot.com.es/2012/04/hoy-se-cumple-el-centenario-del.html
Encantados de la vida. Por cierto, ¡qué bueno era este Robert haciendo fotos!, ¿o no? Un saludo.
ResponderEliminarClaro.... recién me doy cuenta: estamos en el centenario de su nacimiento. 100 años, pensemos cuantos avances tecnológicos y volvamos a ver las fotos de Doineaou, hoy!. Se imaginan?
ResponderEliminarMónica Giachino