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jueves, 5 de noviembre de 2015

Pulsiones bibliotecarias y "Escaleras lectoras"

Desde hace unos días, en el pasillo del edificio A del colegio, los expositores ofrecen un RECORDATORIO BIBLIOTECARIO. A lo largo del tiempo, hemos ido generando proyectos que, impulsados desde la biblioteca, involucrasen a todo el colegio. Fruto del desarrollo de los mismos, han surgido, se han diseñado o se han realizado muchos materiales que la biblioteca –en la mayor parte de los casos- guarda en su fondo histórico y particular. (“el que guarda, siempre tiene”). Como muchos de los niños y niñas que asisten actualmente al colegio, no tienen noticia de algunas de esas realizaciones, se han expuesto materiales correspondientes a proyectos que llevaron en su día estos nombres: “La luna tiene un secreto”; “Un océano de palabras en un mar de libros”; “Estamos emboscados en la biblioteca escolar”; “Maletas de poesía y de poetas”; “Los libros no se comen, pero alimentan”; “Pueblos y culturas”; “Y tú, ¿cómo pintas?”… con el fin de motivar la creación, divulgar las posibilidades que ofrece la biblioteca, ampliar convenientemente su  concepto y saber apreciar lo que hemos hecho.
  


Por otra parte, tanto las escaleras del edificio A, como las del B, con motivo también del Día de la Biblioteca, ofrecen  nuevos versos:

¿Sabías que en tu colegio
hay miles de historias secretas?
Te esperan en cientos de libros
que guarda tu biblioteca.
….
Y esta otra, a modo de adivinanza:

Hay un lugar en el cole
que, silencioso, te espera;
guarda voces y aventuras
en estanterías llenas…


Las “escaleras lectoras”, nuevamente, te ofrecen bonitas palabras para que cuando subas a tu aula puedas leerlas y te animes a acercarte sin miedo a la sección “P” de Poesía de la biblioteca escolar.

jueves, 15 de octubre de 2015

Día de la Biblioteca 2015



Por iniciativa de la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil, desde 1997, en colaboración con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, cada 24 de octubre se celebra el Día de la Biblioteca, con el objetivo de concienciar a la sociedad de la importancia de la lectura y como homenaje y reconocimiento a la labor de los biblitoecarios/as.

Este año el acto oficial (con la lectura del pregón y la presentación del cartel) tendrá lugar en la Biblioteca Pública del Estado de Ciudad Real, donde se celebrarán actividades los días 23 y 24, entre ellas una exposición de carteles conmemorativos de este día.



Cada año se encarga a un escritor y a un ilustrador, ambos de reconocido prestigio, la redacción del pregón y el diseño del cartel que se difunde entre todas las bibliotecas de España, asociados e interesados. Este año nos han gustado mucho los dos seleccionados, el escritor Diego Arboleda (que ganó el Premio Nacional de Literatura Infantil en 2014 con el estupendo libro Prohibido leer a Lewis Carroll), y la ilustradora Leticia Ruifernández, que ha trabajado con autores como Antonio Rubio, Daniel Nesquens o Jesús Carazo (además de ilustrar sus propios textos).

Este es el texto del pregón:



Con motivo del Día de la Biblioteca, 
quiero compartir con vosotros un secreto: el Conejo Blanco casi siempre tiene prisa.
Quizá algunos penséis que esto no tiene mucho que ver con las bibliotecas y que, además, como secreto, deja bastante que desear.
Alicia en el País de las Maravillas se publicó hace 150 años, y desde entonces los lectores de todo el mundo han sabido que el conejo llega tarde, demasiado tarde, y por tanto tiene prisa.
Reconoceréis, eso sí, que no es un conejo cualquiera. Que sepamos, este es el único conejo que usa chaleco y reloj de bolsillo, lo cual plantea una incógnita: si tiene reloj, ¿por qué siempre llega tarde? ¿Quién es culpable de la tardanza? ¿El conejo o su reloj? Los expertos no se han puesto de acuerdo sobre este punto, que ha provocado graves discusiones entre veterinarios y relojeros. Y si se alude al chaleco, es aún peor. Solo hay una cosa más peligrosa que una discusión entre un veterinario y un relojero, y es una discusión entre un veterinario, un relojero y un sastre. Es mencionar el asunto y se desenvainan todo tipo de agujas (hipodérmicas, de coser y de reloj).
Así que mejor volvamos al secreto. El Conejo Blanco casi siempre tiene prisa. Corre porque tiene miedo de que la Duquesa y, sobre todo, la Reina de Corazones ordenen que le corten la cabeza. Pero vosotros, que aún conserváis la vuestra, concentraos en ese casi. Es la clave, el secreto mejor guardado del País de las Maravillas.
Casi siempre. ¿Cuándo no tiene prisa el Conejo Blanco? Solo cuando visita un pequeño edificio escondido tras los árboles del bosque: la biblioteca.
El conejo se toma su tiempo para curiosear entre las abarrotadas estanterías. Tiene un libro en mente pero, cuando se acerca a cogerlo, no puede evitar fijarse en el tomo que lo precede, y en el de más allá (y, como ya sabéis, en una biblioteca, el libro de más allá es al mismo tiempo el libro de más acá de otro libro que está a su lado…). Demasiadas opciones. Lleva tiempo elegir un libro. El conejo sabe que se encuentra en el hogar de la lectura, y la lectura es un placer que se disfruta sin prisa.

Aunque nadie haya mencionado antes esta biblioteca secreta, no lo dudéis, hay una en ese extraño mundo que visitó Alicia. No puede ser de otra forma. Pues a pesar de contar con el Sombrerero Loco, el Gato de Cheshire y la Oruga Azul, a pesar de todos los animales fantásticos y las extraordinarias cosas que allí suceden, todo eso no es suficiente para ganarse el nombre que ese mundo tiene. Un lugar nunca podría llamarse País de las Maravillas si entre sus maravillas no se contara una biblioteca. (Diego Arboleda)

viernes, 24 de octubre de 2014

Abecedárbol

Para celebrar el Día de la Biblioteca (24 de octubre), se ha instalado en la biblioteca escolar del colegio una sugerente y sorprendente exposición, prestada por la biblioteca de Zuera, con el título de ABECEDÁRBOL


En los expositores acristalados del pasillo, se han instalado nueve grandes cuadros-fotografías (una en cada frontal) que reproducen cada uno, una letra con elementos de la naturaleza; y un décimo frontal en el que se recoge el contenido de un desplegable, realizado hace dos años por el alumnado de sexto y titulado “Tautogramas alfabéticos”, que podéis leer en este post del blog:


En el interior de la biblioteca se han colocado 28 “tapas de cuaderno de muelle” (que simulan libros abiertos), tal como se aprecia en las fotos. En una cara de las mismas aparece el nombre de un árbol y, a continuación, un tautograma con su inicial o algún juego de palabras. En la otra página, una foto de esa misma letra, tomada en la naturaleza, como se puede apreciar.



Sin duda, una exposición muy visual, en la que se juega con las palabras y se invita a jugar con ellas. Está ya a disposición del profesorado y del alumnado, para visitarla y recrearla.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Día de la biblioteca

Día de la biblioteca 2014 
 Información en:

Este año se  difunden 5000 carteles de Carme Solé y el pregón (images/pregón.pdf) de Antonio Rodríguez Almodóvar  entre las bilbiotecas de España. El acto protocolario tendrá lugar el día 23, a las 18,00h, en LA CASA DEL LECTOR




PREGÓN HOMENAJE A ANA MARIA MATUTE

 ¡Ana María, despierta!
El príncipe se quedó contemplándola. Era guapa, el pelo negro, los ojos grandes, la boca carnosa. Luego la sacudió suavemente, por un hombro. Insistió: - Vamos, mujer, que ya es hora.
Ana María, solo después de un rato, empezó a moverse. Primero movió un dedo, luego una ceja, luego entreabrió un ojo.  
  -¿Y tú… quién… eres? –preguntó, no sin gran esfuerzo.  
  -¡Soy el Príncipe Azul!
  -¿El qué?
  -El príncipe… ¿No te acuerdas? Tenemos que amarnos.
  -¿Es obligatorio?
  -Claro, lo manda la tradición.
  -¡Pues entonces vete a hacer gárgaras!  
Ana María se giró hacia un lado y volvió a dormirse. El príncipe quedó sumamente desconcertado. Se incorporó del filo del lecho y se puso a pasear la estancia. Vio las telarañas del tiempo colgando de los pesados cortinajes, vio a un par de alabarderos durmiendo de pie, la nariz del uno apoyada en la nariz del otro. Vio, o mejor
dicho, escuchó la estridente sinfonía de ronquidos que le llegaban de todas partes de aquel palacio encantado; ronquidos atronadores de guardianes forzudos, ronquidos silbantes de cocineros exquisitos, ronquidos trascendentes de capellanes gordinflones, ronquidos, ronquidos… Como que tuvo que taparse las orejas para no ser víctima de aquel terremoto sónico… y entonces se dio cuenta: ¡el fuego de la chimenea también dormía! Se acercó, aproximó una mano a  aquellas llamas petrificadas y quedó ensimismado… Luego de un tiempo incontable, levantó la vista y vio sobre la repisa una hilera de libros. Eran libros de cuentos, los únicos objetos de aquel lugar
que no habían acumulado polvo ni telarañas. Con un tembleque en el dedo índice de la mano derecha, impropio de todo un príncipe, fue recorriendo los títulos: Cuentos de antaño, de Charles Perrault, Cuentos de los hermanos Grimm, Cuentos de H. C. Andersen, Cuentos de Ana María Matute... Al leer este último, el corazón empezó a
repicarle. Sacó el libro y lo abrió. Al azar fue leyendo: “Todos nos acostamos con el lobo, pero lo que no podemos hacer es confundirlo con la abuelita.” “La infancia es más larga que la vida”.  “El que no ama está muerto”.  
Justo al acabar esta frase, cesaron los ronquidos y el fuego de la chimenea cobró repentina vitalidad. El príncipe se apartó.
  -Eso, ahora ponte a curiosear en mis cosas -oyó a sus espaldas. Levantó un poco más la vista y vio, en el espejo de la chimenea, cómo se incorporaba en su magnífico lecho una dama todavía más magnífica. Casi cien años de edad, el pelo totalmente blanco y la sonrisa totalmente pura.  
- ¿Se puede saber qué día es hoy?  
 -¿Hoy? -El príncipe no tenía ni la menor idea.
 -¡Me acabo de acordar! -Exclamó ella-. ¡Es 24 de octubre, día de la Biblioteca! ¡No te quedes ahí pasmado, que los niños nos están esperando! ¡Vamos, Príncipe Azul, mueve el culo!  
 Antonio Rodríguez Almodóvar

miércoles, 23 de octubre de 2013

Día de la Biblioteca

Hoy, 24 de octubre: Día de la Biblioteca


Versos: Mariano Coronas Cabrero
Ilustración: Josep Figueres

martes, 8 de octubre de 2013

Día de la Biblioteca 2013

Pregón por el Día de la Biblioteca 2013, divulgado por los Amigos del Libro Infantil y Juvenil

Érase una vez un viajero que llegó desde un lugar lejano a un pueblo en el que no había libros. Se sentó a descansar en la plaza mayor y sacó de su morral un viejo volumen de cuentos. Cuando empezó a leer en voz alta, los niños, que nunca habían visto nada semejante, se sentaron a su alrededor para escucharlo. 

El visitante relató historias que fascinaron a sus oyentes y les hicieron soñar con fantásticas aventuras en reinos maravillosos. Cuando terminó, cerró el libro para volver a guardarlo en su morral. Nadie se percató de que, al hacerlo, escapaban de entre sus páginas algunas palabras sueltas que cayeron al suelo. 


El viajero se marchó por donde había venido; tiempo después, los habitantes del pueblo descubrieron el pequeño brote que elevaba sus temblorosas hojitas hacia el sol, en el lugar en el que habían caído las palabras perdidas. 

Todos asistieron asombrados al crecimiento de un árbol como no se había visto otro. Cuando llegó la primavera, el árbol exhibió con orgullo unas hermosas flores de pétalos de papel. Y, con los primeros compases del verano, dio fruto por primera vez. 


Y sus ramas se cuajaron de libros de todas clases. Libros de aventuras, de misterio, de terror, de historias de tiempos pasados, presentes y futuros. Algunos se atrevieron a coger esos frutos, y había un sabio en el lugar que les enseñó a leer para poder disfrutarlos. 

A veces, la brisa soplaba y sacudía las ramas del árbol. Las hojas de los libros se agitaban y dejaban caer nuevas palabras. Y pronto hubo más brotes por todo el pueblo; y en apenas un par de años, los árboles-libro estaban por todas partes. 

Se corrió la voz; muchos investigadores, curiosos y turistas pasaron por allí para conocer el lugar donde los libros crecían en los árboles. Los habitantes del pueblo leían sus páginas con fruición, y cuidaban cada brote con gran mimo. Y así iban recogiendo más y más historias con cada nueva cosecha de libros. 

Un día, los más sabios del lugar se reunieron y acordaron compartir su tesoro con el resto del mundo. Eligieron a un grupo de jóvenes y los animaron a escoger un libro del primer árbol que había crecido en el pueblo. Después, los enviaron a recorrer los caminos. 

Ellos se repartieron por el mundo, buscando un hogar para su preciada carga, y así, con el tiempo, cada uno dejó su libro en una biblioteca diferente. 


Y cuenta la historia que allí siguen todavía. Que hay algunas bibliotecas que guardan entre sus estantes un libro especial que deja caer palabras-semilla. Y que, si aterrizan en el lugar adecuado, cada una de esas palabras crecerá hasta convertirse en un árbol que dará como fruto nuevos libros. 


Nadie sabe en qué bibliotecas se encuentran estos libros maravillosos. Se desconoce también cuáles, de entre todos sus volúmenes, son los que proceden del pueblo donde los libros crecen en los árboles. Podría ser cualquiera, y podría estar escondido en cualquier rincón de cualquier biblioteca del planeta. 


Animaos a entrar en ellas y a explorar sus estanterías, viajeros; porque quizá deis por casualidad con un libro cuyas palabras echen raíces en vuestro corazón y hagan crecer un magnífico árbol de historias cuyas semillas puedan llegar a cambiar el mundo. 
¡Feliz día de la biblioteca! 

Laura Gallego


lunes, 24 de octubre de 2011

Día 24 de octubre: Día Internacional de la Biblioteca escolar


DÍA DE LA BIBLIOTECA 2011

LA SIRENITA Y LA PEQUEÑA CERILLERA SON PERSONAJES QUE A LA MAYORÍA DE NOSOTROS NOS RESULTAN FAMILIARES, PERO QUIZÁ MUCHOS DESCONOZCAN QUE EL PADRE DE HANS CHRISTIAN ANDERSEN FUE UN ARTESANO POBRE QUE SOLO SE SENTÍA FELIZ LOS DOMINGOS. ESE ERA EL ÚNICO DÍA EN EL QUE SACABA TIEMPO PARA LEERLE CUENTOS  Y HACERLE TATROS A SU HIJO. Y SEGURAMENTE, POCOS SEPAN QUE EL ESCRITOR FUEN ENTERRADO CON UNA CARTA MISTERIOSA EN EL PECHO...
 LA PEQUEÑA CERILLERA NOS INVITA A MIRAR HACIA FUERA, SOBRE TODO A LA GENTE DESAMPARADA. LAURA ESQUIVEL, SIN EMBARGO, EN SU NOVELA como agua para chocolate, NOS ACONSEJA MIRAR HACIA DENTRO. AFIRMA QUE CADA PERSONA TIENE EN SU INTERIOR UNA CAJA DE CERILLAS Y QUE CADA UNO TIENE SU PROPIA MANERA DE ENCENDERLAS: una compañia agradable, una buena cena, una caricia, una fantasía, un poema... PERO ADVIERTE QUE SI LAS CERILLAS NO SE ENCIENDEN CON FRECUENCIA, LA CAJA SE HUMEDECE, ES IMPOSIBLE VOLVER A PRENDERLAS Y NUTRIR DE ENERGÍA EL ALMA.

HISTORIAS COMO ESTAS NOS ESPERAN EN LOS LIBROS DE NUESTRAS BIBLIOTECAS. Y, POR ALGUNA RAZÓN, LOS BIBLIOTECARIOS ME RECUERDAN A LOS BEDUINOS QUE, CUANDO SE RETIRAN A DORMIR, ENCIENDEN UN PEQUEÑO FUEGO EN UNA DUNA A MODO DE FARO EN EL MAR DE ARENA. CUANDO ALGÚN PEREGRINO O PERSONA EXTRAVIADA SE ACERCA, LO RECIBEN COMO SI FUERA PRÍNCIPE, PRESO Y POETA:LO ACOGEN CON TODOS LOS HONORES... ES ASÍ, PRECISAMENTE COMO RECUERDO A TANTAS BIBLIOTECARIAS.
DE FORMA QUE EN LA BIBLIOTECA TAMBIÈN NOS SENTIMOS PRÍNCIPE, PRESO Y POETA ENTRE LIBROS, REVISTAS, PERIÓDICOS, PELÍCULAS, CANCIONES O PROPUESTAS DIGITALES, ENTRE FICCIONES Y REALIDADES QUE NOS ALERTAN Y AYUDAN A MANTENER ENCENDIDO NUESTRO ESPÍRITU CRÍTICO.
ALLÍ PODEMOS ELEGIR LA FORMA DE PRENDER NUESTRAS CERILLAS, SIN MIRAR HACIA DENTRO O HACIA FUERA, Y , QUIÉN SABE, PUEDE QUE AL FINAL HASTA NOS AVENTUREMOS A INVESTIGAR O IMAGINAR EL CONTENIDO DE LA CARTA DEL ESCRITOR DANÉS. (Escrito por Patxi Zubizarreta)

La ilustración es de Elena Odriozola.